¿Qué se necesita para ser considerada una Smart City?

Según las estimaciones del informe realizado por Statista, un portal de estadísticas en línea, la inversión mundial en referencia a los proyectos de Smart Cities va a superar los 1,12 billones de dólares para 2025. En España, las acciones previstas incluyen la planificación para hacer accesible la banda ancha a la mayor cantidad de población posible, la digitalización de las AAPP, el despliegue de infraestructuras 5G seguras y la promoción en la economía del dato y de la IA.

Gracias al turismo, la analítica de datos, el IoT, la gestión de recursos públicos como los residuos o el agua y otros factores posicionan las ciudades españolas como un referente internacional en las Smart Cities. Aun así, es importante tener en cuenta que, en cuanto a tecnología, están en las primeras posiciones del ranking otras ciudades como Seúl, Nueva York, Tokio y Londres, las cuales cuentan con mayores recursos.

Para conseguir una Smart City de forma satisfactoria será importante conseguir una infraestructura de datos que almacene y gestione toda aquella información que se genere en la ciudad de forma estandarizada siendo capaz de analizarlos y que permita tomar mejores decisiones. Por eso, debe existir un ecosistema de colaboración entre empresas locales, administraciones públicas implicadas y grandes corporaciones.

¿Qué debe tener una Smart City?

Toda Smart City debe estar desarrollada para que sea considerada ciudad inteligente y, por ello, debe tener en cuenta lo siguiente:

  • La cohesión social, teniendo el consenso de distintos grupos sociales de la ciudad
  • Movilidad y transporte sostenible
  • Alcance internacional
  • Tecnología e innovación
  • Planificación urbana respetuosa con el medio ambiente
  • Debe seguir una clara estrategia e ir actualizándose en función de la evolución de las tecnologías y las necesidades de la ciudad
  • Una gobernanza con una gestión interna modernizada y capaz de evolucionar con el proyecto que se desea conseguir
  • Proyectos orientados a conseguir una ciudad sostenible, basados en la eficiencia energética, transportes, residuos, construcciones…
  • Un sistema de gestión que sea capaz de monitorizar y procesar la información que ofrece la ciudad, para tomar mejores decisiones
  • La transparencia en los datos también es clave, porque la participación ciudadana es esencial para construir ciudades inteligentes, cuidando bien los datos y estableciendo una transparencia total por parte de los líderes del Gobierno.

La tecnología es la pieza clave de cualquier Smart City, ya que se pueden medir los indicadores necesarios, para saber si se están cumpliendo los objetivos.

Un ejemplo de Smart City es París; La capital francesa tiene como objetivo principal luchar contra la contaminación, ofreciendo un medio ambiente libre de polución a sus ciudadanos. Eso les ha convertido en la ciudad más sostenible, ecológica y conectada, según el mapa interactivo de IESE Cities in Motion.

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